“El estudiante Virtual: Un caso de estudio personal
Introducción
Mi transformación en estudiante virtual y mi inclinación a la educación a distancia comenzó como una necesidad de superación personal y profesional.
Apenas terminada mi licenciatura en
Como consecuencia de esto, tenía que trabajar mucho, lo que implicaba que pasaba con frecuencia noches de desvelo preparando mis planes de clase. Esto me obligó a desarrollar algunas estrategias para enfrentar este problema. Una de las primeras fue preparar mis clases utilizando herramientas tecnológicas: preparaba una base de datos con diferentes planes que eran fáciles de adaptar a diferentes secciones, presentaciones en PPT y guías de trabajo en línea que los chicos desarrollaban solos o en equipos y lo compartían por correo electrónico. Esto me permitía cumplir con todos mis compromisos, garantizando la eficacia de los programas de clase y mi calidad de vida.
Un día en la vida (* A day in a life es una famosa canción de los Beatles)
En 2002, se me presentan atractivas ofertas de capacitación, una de ellas obligatoria para conservar mi posición en el sistema educativo: “La habilitación Docente”, requisito oficial que deben cumplir todos los profesionales de otras áreas académicas que no cuentan con formación pedagógica. Me incorporé al Instituto Universitario de Formación Docente Félix Evaristo Mejía y comencé a estudiar las herramientas conceptuales y metodológicas que me permitieran comprender el proceso de enseñanza y aprendizaje, su planificación, su desarrollo y su evaluación. Con el objetivo de mejorar mi desempeño docente.
De forma paralela me ofrecen una beca para una Certificación Cisco que es un plan de capacitación en tecnología de redes, y gané por concurso un Postitulo a distancia en Informática Educativa, de
La carga de trabajo y de estudio era muy alta y cada día mi tiempo presencial era más limitado. Tomando en cuenta las competencias en el manejo tecnológico que había desarrollado y las ventajas en cuanto a distribución de tiempo de la modalidad a distancia me decidí por aceptar el reto del postitulo a distancia.
Como estudiante al principio me sentía agobiada hasta que comencé a comprender la metodología de enseñanza/aprendizaje de esta modalidad y apreciar el valor del esfuerzo realizado, en cuánto a los logros de aprender por medios no tradicionales.
Desde el punto de vista del estudiante, esta modalidad requiere muchas horas dedicadas a leer y reflexionar cualitativamente los contenidos del curso.
Como una forma de reducir la carga utilizaba varias estrategias. Por ejemplo: Imprimir todos los materiales semanalmente, lo que permitía de camino a mi trabajo, en un receso o mientras mis alumnos presénciales realizaban actividades, aprovechaba para leer los contenidos, resaltar ideas relevantes, a la vez que plasmada mis reflexiones en papel. Luego solo tenía que afinar mis ideas, realizar las actividades, según las instrucciones de mi tutor/a, y subirla al aula virtual.
Impacto en
Aprender y construir conocimiento en un ambiente "on line" es muy diferente a hacerlo en el ambiente de una clase normal: en primer lugar, el estudiante no se somete a un lugar, un tiempo y una fecha y duración precisas y rígidas.
Lo que es más, la enseñanza virtual no requiere que el estudiante se presente ante un público a realizar una ponencia dentro de un aula, ni memorizar largos y tediosos documentos, como una clase presencial. En lugar de esto, destina tiempo a bajar y leer los contenidos, a preparar sus participaciones, a reflexionar y a colaborar on line con el resto del grupo.
"Pros"y "contras" de la educación virtual
El beneficio más evidente que la educación virtual brinda al estudiante es que le permite tener un papel protagónico en su formación. Establecer su propio cronograma de investigación, de lecturas, de tareas y flexibilizar el tiempo de acceso según le convenga.
Favorece aquellos estudiantes tímidos e inseguros que encuentran un espacio favorable para participar activamente, dada la “invisibilidad” personal que ofrece la virtualidad.
Aunque el monto de trabajo del estudiante aumenta, su concentración en un solo medio permite ahorrar paradójicamente tiempo, pues no tiene elementos distractores como los que se presentan en aula tradicional, esto hace posible completar en 2 o 3 horas de trabajo virtual online todo un día de actividades de aprendizaje, dejándole tiempo disponible para otras tareas.
Finalmente, un beneficio "colateral" de ser un "estudiante virtual" es que promueve el aprendizaje colaborativo y crea una nueva cultura computacional y de investigación.
Por supuesto, hay muchas desventajas en el hecho de no tener presencia física en una institución representa mayor incertidumbre y para la permanencia se requiere una gran motivación de parte del estudiante interesado.
Consecuencias y Conclusiones:
No hay duda acerca de ser estudiante virtual, aumenta las posibilidades de aprendizaje cooperativo por las diversas herramientas de comunicación disponibles, tales como los grupos de discusión, el e-mail y las salas de chat.
No se desvincula a las personas de su ámbito laboral o familiar.
Permite desarrollar una cultura computacional amplia y usar tecnología de punta.
Hay ciertas características de personalidad, como la responsabilidad y la capacidad de compromiso que se desarrollan en un estudiante virtual.
Sin embargo hay quienes sostienen que la educación mediada por la tecnología “deshumaniza”, ya que no se da la interacción cara a cara, con actores de carne y hueso.