Es a partir del Renacimiento que se va forjando la distinción entre arte y técnica, condicionada por el auge que durante este período obtuvieron las bellas artes, concomitantes con el arte del decir y el arte de lo dicho. Esta distancia etimológica entre uno y otro concepto se fue afianzando a partir del propio desarrollo particularizado del arte, la ciencia y la técnica; estás últimas develadas como fuerzas productivas de primer orden que se interrelacionan armónicamente.
El mundo ha puesto su futuro en manos de las potentes maquinarias que el hombre, con el aprovechamiento potencial de su inteligencia, ha diseñado y creado en función de satisfacer sus propias necesidades. Tanto empeño ha puesto en ello que ha surgido la máxima tecnoinformática: “en menos, cabe más”, lo que representa un avance considerable en el desarrollo de la ciencia y la técnica.
- El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (DRAE) en una de sus acepciones se refiere a la ciencia como “cuerpo de doctrina metódicamente formado y ordenado, que constituye un ramo particular del saber humano” (Academia Española, R. 1995).
- El Diccionario Filosófico señala que es una “forma de conciencia social; constituye un sistema, históricamente formado, de conocimientos ordenados cuya veracidad se comprueba y se puntualiza constantemente en el curso de la práctica social” (Rosental, M. 1973:65).
- Krapivin, expresa que la ciencia es la “esfera de la actividad humana, cuya función es elaborar y sistematizar en la teoría los conocimientos objetivos de la realidad” (Krapivin, V. 1987:287).
- José Martí, en su trabajo Esencias Mexicanas publicado en la Revista Universal el 31 de julio de 1875, la define como “conjunto de conocimientos humanos aplicables a un orden de objetos, íntima y particularmente ligados entre sí” (Valdés Galárraga, R. 2002:82).
La ciencia es el conocimiento que posee el ser humano sobre los principios, leyes y categorías que rigen el mundo que le rodea, y en ello coinciden de alguna forma estas definiciones, que por otra parte enuncian la necesaria y sistemática confrontación de esos conocimientos con la práctica social para validar su veracidad.
Es incalculable el legado histórico en materia de conocimientos, pero algunos de ellos son inconsistentes por su pobre fundamento y sustento teórico práctico. La interacción del hombre con el ámbito social y natural le ha pertrechado del saber científico necesario para su desarrollo físico intelectual, así como para transformar la realidad objetiva en función de satisfacer sus necesidades materiales y espirituales. Con relación al concepto técnica:
- El DRAE refiere: “perteneciente o relativo a las aplicaciones de las ciencias y las artes” (Academia Española, R. 1995).
- En el campo filosófico se determina que es el “conjunto de mecanismos y de máquinas, así como también de sistemas y medios de dirigir, recolectar, conservar, reelaborar y transmitir energía datos, todo ello creado con vista a la producción, a la investigación, a la guerra, etc. (…) En la técnica encuentran su expresión los resultados prácticos de la ciencia” (Rosental, M. 1973:448).
- Baró señala que técnica es “conjunto de mecanismos y máquinas, así como sistemas y medios de control, obtención, depósito y transformación de materias, energía e información creados para la producción y para satisfacer las necesidades de la sociedad no relacionadas con la esfera productiva” (Cerezal Mesquita, J. 2000:15).
- Mario Bunge define la técnica como ciencia aplicada.
Desde cualquier arista la técnica es considerada como medio de aplicación del conocimiento científico lo que deja ver claramente su relación con el concepto analizado anteriormente.
El desarrollo de la técnica ya sea como sistematización de procedimientos o como elemento material relacionado directamente o no a la producción, tiene necesariamente una implicación en el campo de la ciencia y viceversa.
La ciencia le aporta a la técnica su soporte teórico, metodológico y epistemológico, sin olvidar las dimensiones éticas y axiológicas tan necesarias para la formación del ser humano, mientras que la técnica le proporciona a la ciencia los instrumentos de experimentación y “…el hecho de que la sociedad sienta una necesidad técnica, estimula más a la ciencia que diez universidades” (Marx, C. y Engels, F. 1955:538).
Enseñar a dominar la ciencia y la técnica en función de satisfacer las necesidades sociales e individuales, es tarea primordial de la educación.
A partir del creciente desarrollo que fue alcanzando el pensamiento humano, la triada educación-ciencia-técnica pasó de un plano instruccional-formativo al de la integración sistémica como componente novedoso dentro del campo pedagógico: educación-tecnología o tecnología educativa.
Esta situación hizo que se replantearan los supuestos filosóficos de la educación como ciencia, para darle la bienvenida a un nuevo miembro del proceso de enseñanza-aprendizaje aunque todavía hoy, en pleno siglo XXI, siga cosechando detractores: La tecnología educativa.
La década de los años 50 es conocida como el comienzo de la era tecnológica vinculada a la educación, a partir del desarrollo de las máquinas de enseñar y con ellas la enseñanza programada, cuya creación se atribuye a B. F. Skinner (1904-1990), profesor de la Universidad de Harvard en el año 1954.
El consiguiente desarrollo de la sociedad y la información hizo que se considerara con mayor seriedad la inclusión en el entorno educativo de medios de comunicación de avanzada dando al traste con el concepto de tecnología educativa. Esta sufrió de iguales embates conductistas por parte de sus seguidores en la primera etapa, pero comenzó a vislumbrar otros caminos más prometedores para vigorizar sus potencialidades y otorgarle una mayor importancia al maestro y al estudiante como seres capaces de pensar y construir el conocimiento en perfecta colaboración.
La tecnología educativa transita por posiciones cognitivitas y constructivitas, el fin de la concepción cognitivita del aprendizaje lo marcó el arraigo del constructivismo nacido en sus propias entrañas. A partir del descubrimiento de las ciencias de la computación en la década de los años 50, la psicología cognitiva se vio fragmentada en dos grandes grupos: los pre-computacionales, representados por las figuras Jean Piaget (1896-1980) y Jerome S. Bruner (1915- ), y la psicología cognitiva contemporánea. Esta última representó un salto cualitativo importante en tanto que llevó al plano psicológico modelos propiamente computacionales haciendo una analogía hombre-computadora; toma cuerpo y presencia dentro de la educación el concepto de metacognición traducido como el método de aprender a aprender, y ve la necesidad de enseñar a pensar y concebir al alumno como un sujeto activo de su propia actividad cognoscitiva.
Aunque la expresión “Tecnología Educativa” viene siendo utilizada con una frecuencia cada vez mayor, no existe aun entre los propios especialistas una concordancia en cuanto a su significado. Algunos se refieren a Tecnología de la Educación como la aplicación de la tecnología asociada a las ciencias físicas y a la ingeniería en la construcción de equipos e instrumentos para fines de instrucción, tales como proyectores, grabadoras, computadoras, circuitos cerrados de T.V., etc.
El Dr. Claudio Zaki Dib en su libro considera a la Tecnología de la Educación como la aplicación sistemática de conocimientos científicos y tecnológicos a la solución de problemas educacionales. De acuerdo con esta concepción, aunque en principio la tecnología de la educación se puede fundamentar en diversas áreas científicas y tecnológicas, el Dr. Dib la apoya en tres grandes bases: teorías sicológicas, teoría de sistemas y teoría de la comunicación.
Fernández Rodríguez y García Otero realizan una recopilación de 29 definiciones de tecnología educativa enmarcadas cronológicamente entre los años 1963 y 1997, y de las cuales concluyen: (…) Todos estos términos empleados dejan ver las diferencias sustanciales de criterio entre los diferentes autores, lo que, a nuestro juicio, pone de manifiesto lo endeble de su aparato conceptual-metodológico. (…) El aspecto axiológico debe ser tenido en cuenta al hablar de Tecnología Educativa.” (Fernández Rodríguez, B. 2006:5):
- 1968 GAGNE R. M.: La tecnología educativa es un cuerpo de conocimientos técnicos con relación al diseño sistémico y la conducción en la educación, con base en la investigación científica.
- 1972 Agencia Norteamericana para el Desarrollo Internacional: La tecnología educativa es una forma sistemática de planificar, implementar y evaluar el proceso total de aprendizaje y de la instrucción en términos de problemas específicos basados en las investigaciones humanas, empleando una combinación de recursos y materiales con el objeto de obtener una instrucción más efectiva.
- 1975 GAGNE: La tecnología educativa es un conjunto de técnicas sistemáticas acompañadas de un conocimiento práctico, puesto al servicio de la planificación, control y operación de escuelas, vistas como sistemas educacionales.
- 1978 CASTAÑEDA, M. : Diseño, sistematización, ejecución y evaluación del proceso global de enseñanza-aprendizaje y la comunicación, valiéndose de recursos humanos y técnicos.
- 1978 Centro de Experimentación para el Desarrollo de la Formación Tecnológica (CEDEFT): Tecnología educativa es la aplicación sistemática del conocimiento científico y organizado a la solución de problemas, con el propósito de lograr la eficiencia y la efectividad del sistema educativo.
Un punto que debería ser obvio: la educación tecnológica hoy debe responder a la realidad de la tecnología en el mundo actual. Es muy importante, en el plano educativo, evitar transmitir una imagen distorsionada o idealizada de la naturaleza de la tecnología. En este sentido, siguiendo a autores como Wiebe Bijker o Thomas Hughes, cada vez son más numerosas las voces que, desde la literatura especializada, reclaman una comprensión no reduccionista de la naturaleza de la tecnología. Esta no puede seguir siendo entendida de un modo intelectualista o artefactual, es decir, únicamente como un cuerpo de conocimiento científico aplicado o como una colección de artefactos y procesos técnicos.
La tecnología no es una colección de ideas o de máquinas sujetas a una evolución propia, que se exprese en los términos objetivos del incremento de eficiencia. Toda tecnología es lo que es en virtud de un contexto social definitorio, un contexto que incluye productores, usuarios, afectados, interesados, etc. Es en ese contexto donde se define lo eficiente o ineficiente en virtud de unos objetivos que, en última instancia, responden a valores no técnicos.
La tecnología educativa exige de las instituciones docentes flexibilidad de pensamiento y presteza en la aplicación de las mismas. Ha de trabajarse en función de suavizar las mentes rígidas y detenidas en el pasado, que no aceptan cambios ni transformaciones que redundan en el perfeccionamiento del sistema. Uno de los problemas más serios que enfrenta el sistema educativo es el de la deficiente preparación en aspectos conectados con el proceso de enseñanza-aprendizaje y la tecnología.
La Filosofía de la Educación hoy más que nunca debe considerarse guía y brújula orientadora del proceso educativo que se desempeña día a día. En ello está el triunfo certero de un sistema.
Sabemos que la base del proceso docente es la investigación educativa y en eso concuerdan muchos autores. Es ella la que define y orienta sobre los métodos, cuáles son los contenidos apropiados, qué objetivos deben cumplirse, cómo debe organizarse y evaluarse el proceso, y sobre todo qué medios se deben utilizar.
La creatividad en el proceso de enseñanza-aprendizaje define en gran medida el aprovechamiento óptimo de las potencialidades de los estudiantes, ya que les mueve el pensamiento lógico, la reflexión consciente, el sentido heurístico del aprendizaje; conduce a la diversidad de conocimientos que se pueden alcanzar y genera un entorno educativa multifacético en si mismo.
Con la llegada la era de la informatización se fueron desarrollando amplios programas de elaboración de software educativos como medios de apoyo a la docencia, se introdujeron los medios audiovisuales para complementar y enriquecer el aprendizaje de los estudiantes.
La nueva tecnología en educación no es ajena a los procesos de globalización y a la tercera revolución científico-tecnológica que se produce actualmente en el planeta, como producto de la expansión del capitalismo a nivel mundial.
Uno de los efectos de estos procesos en el campo educativo, son las presiones externas para innovar en el currículo y la práctica docente para ligarlos de manera muy importante a las necesidades de las empresas y de la industria, de tal manera que dispongamos de fuerza de trabajo con cultura cibernética, a partir de que buena parte de los procesos productivos están utilizando la tecnología informática, como medio para mejorar la productividad y la calidad de los productos.
Al respecto Apple, sintetiza esta tesis de la siguiente manera: "se afirma que las necesidades tecnológicas de la economía, son tales que, a menos que dispongamos de una fuerza de trabajo tecnológicamente ilustrada, terminaremos por quedar anticuados desde el punto de vista económico..."
Otro aspecto importante, es la incorporación masiva de los medios de transmisión cultural a los espacios privados y público de las personas, con el objetivo de aumentar el consumo de los grupos humanos, ante el exceso de producción y la disminución de los mercados, producto de crisis crónica del capitalismo mundial.
Los efectos que estas tendencias económicas han producido en el campo educativo, han seguido dos vertientes distintas: Por un lado, los grupos que se apoyan en la teoría del capital humano, en donde se ve al proceso educativo como un sistema de inversión y costos económicos, cuyos resultados merecen ser confrontados en términos de eficiencia y productividad.
El origen de esta teoría, se da en la segunda mitad del presente siglo, ante la incapacidad de explicar el crecimiento económico a partir de la relación capital-trabajo, surgió una nueva rama de la economía –economía de la educación que enfocando a los gastos educativos como pura inversión, convirtió a la educación en el motor mismo del desarrollo económico y social de las naciones.
Esta tendencia educativa –en su versión posmoderna conocida como capital humano del conocimiento– incorpora a la nueva tecnología con una forma de pensar, en la que se busca orientar a los alumnos a los aspectos técnicos más que en los aspectos de contenido, con el objetivo de producir personas acríticas para el mercado de trabajo y los sistemas productivos. El énfasis de la educación está en los nuevos medios tecnológicos, lo cual es una versión renovada de los principios de la vieja "tecnología educativa".
Sin embargo, no podemos analizar el origen de la incorporación de la nueva tecnología en educación sólo a partir de las necesidades de reproducción del capital, ya que ello constituye un planteamiento determinista. En los espacios escolares universitarios, como instituciones sociales en donde se produce conocimiento, ha existido un interés genuino de renovar tecnológicamente el aula a partir de la creación o incorporación crítica de medios e instrumentos que faciliten y mejoren la calidad del proceso enseñanza-aprendizaje, sin abandonar los principios pedagógicos de la modernidad educativa.
En este planteamiento, se incorpora a la nueva tecnología como un medio de la educación, teniendo claridad que ello afecta las formas de pensar y construir nuevo conocimiento, así como la forma de estructurar el conocimiento producido en otras latitudes. Se propone que su incorporación sea democrática, de tal forma que colectivamente aprendamos a usar los cambios tecnológicos y no que los cambios nos instrumenten.
Se expresa la necesidad de generar en el currículo y en la práctica docente, espacios para la renovación tecnológica que disminuyan la dependencia tecnológica de nuestros países. Se plantea también, que es importante propiciar en los maestros una educación para los medios de aprendizaje, juzgando críticamente la utilidad de la enseñanza audiovisual y el uso de la telemática.
Uno de los aspectos que está cambiando, son las formas de comunicación y de relaciones sociales. La digitalización de los medios técnicos, el desarrollo de la fibra óptica y los satélites, integradas con las nuevas versiones de computadoras, han multiplicado las posibilidades para almacenar, consultar, seleccionar, dar tratamiento, generar, transmitir y recibir información.
En investigación educativa, la incorporación de estas nuevas formas de comunicación han propiciado, que buena parte de los macroproblemas que anteriormente constituían el grueso de los objetos de estudio en investigación educativa y provocaban gran consumo de recursos, ahora sean fáciles de realizar, porque buena parte de esa información es almacenada a través de la informática, lo que permite derivar mayor número de recursos para la investigación de microproblemas.
Las formas de circularidad del conocimiento y de transmisión cultural, también se han modificado. La consulta bibliográfica, vía la "autopista de la información o ciberespacio", permite tener acceso a alumnos y maestros a información actualizada, así como difundir buena parte de los resultados de las investigaciones, lo que, a mediano plazo, puede sustituir buena parte de la comunicación que ahora se da a través de libros, revistas, etc.
Con la integración de procesos tecnológicos se ha venido modificando las formas de comunicación a través de los medios; se ha evolucionado de la comunicación unidireccional a la comunicación bidireccional y multidireccional de tipo presencial, en donde es posible que un sólo profesor pueda atender a varios grupos de alumnos, a través de circuitos cerrados y tener la posibilidad de preguntas y respuestas a través de los mismos medios.
En la práctica educativa, uno de los aspectos que se ha modificado es la forma de presentar lo real. Las formas simbólicas, como el simulacro, pueden adoptar formas que se pueden plasmar en televisión, en videodisco, computadora o realidad virtual. Esto puede ser útil para el entrenamiento y el aprendizaje de destrezas por parte de los alumnos, ya que permite la posibilidad de repetirse continuamente.
Un aspecto central en la práctica docente es la utilización de esta tecnología en el aprendizaje para la resolución de problemas, también llamado "aprendizaje reflexivo" o "enseñanza anclada". Michael F. Young refiere experiencias en donde se analiza una película o una serie de hechos relacionados de la vida real, que se han complejizado en un videodisco interactivo, a partir del cual los alumnos reflexionan una serie de problemas vinculados a varias disciplinas.
El uso del simulacro, puede ser útil en el campo de la investigación educativa, ya que nos puede permitir analizar repetidamente un problema de la vida real y debido a la interactividad, existir la posibilidad de cambiarle variables; lo que nos lleva a incorporar la experimentación simulada en educación.
Desde sus inicios la tecnología educativa se vio inmersa en un proceso pedagógico psicológizado en extremo con limitaciones evidentes pero también aportes importantes que han trascendido hasta la actualidad.
CONCLUSIONES.
- La historia de la ciencia y la técnica trajo consigo el surgimiento de la tecnología como expresión acabada del desarrollo del pensamiento humano.
- La filosofía pragmática y el funcionalismo psicológico constituyen la génesis primaria de la tecnología educativa que luego sienta sus bases en el conductismo.
- La tecnología educativa hizo que se replantearan los supuestos filosóficos de la educación como ciencia, para darle la bienvenida a un nuevo miembro del proceso de enseñanza-aprendizaje.
- La pedagogía pragmática desecha el programa educativo diseñado fuera de los intereses del alumno y excluye el papel determinante del educador, que asiste al desarrollo del sujeto.
- La pedagogía pragmática niega el valor teológico de la educación y esta queda reducida al estrecho concepto de la experiencia y a la interpretación de las realidades cambiantes.
- La enseñanza programada promovida por Skinner representó un incremento en la metodología utilizada para definir y medir el logro de los objetivos educativos.
- Las teorías psicológicas del aprendizaje constructivitas y cognitivas dieron fin al dominio conductista en la educación y se convirtieron en defensores del aprendizaje como medio para modificar los conocimientos y luego repercutir en la conducta del individuo.
- La filosofía y psicología de la educación son base orientadora del proceso y fundamento teórico esencial para el desarrollo del mismo.
- La introducción y puesta en práctica de la tecnología educativa es la plataforma principal sobre la cual se construyó la tercera revolución educacional.
- La educación para el cambio tecnológico y para el uso de los nuevos medios educativos, debe ser un proceso democrático en donde se prioricen los valores humanos y el pensamiento crítico, sin menospreciar los aspectos relacionados con la vinculación de la educación con los sistemas productivos y mercados de trabajo.
Fuentes:
Bunge, Mario . La Ciencia y su Método y su Filosofía.
Ediciones Siglo XX. Buenos Aires
Verdecia Carballo, Enrique. Algunos Fundamentos Filosóficos y Psicológicos de la Tecnología Educativa.
Aspirante a Doctor en Ciencia Pedagógicas
Zaki Dib, Claudio (1977). Tecnología de la Educación y sus aplicaciones al aprendizaje de la Física.
Compañia Editorial Continental, S. A. México
Sabino, Carlos (1996). Los Caminos de la Ciencia
Ed. Panapo, Caracas.
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